En ..., el dominio del viento, o Aerocinesis, no se trata de soplar aire, sino de la Manipulación de Gradientes de Presión mediante la alteración del vacío. El mago utiliza su varita como un conductor de succión y empuje, creando zonas de bajísima densidad energética en un lado de la punta y de altísima densidad en el otro, lo que genera corrientes de aire masivas de forma instantánea. A diferencia de la tierra, que es lenta y pesada, el aire es la disciplina de la Agilidad Mental: el usuario debe calcular trayectorias vectoriales en tiempo real para curvar la trayectoria de una flecha o crear un vacío sónico que apague el fuego. El riesgo más temido de esta rama es el Vértigo de Vacío, un fenómeno donde el mago, al intentar crear un tornado, accidentalmente succiona el aire de sus propios pulmones o genera una burbuja de descompresión a su alrededor que podría hacerle colapsar los tejidos internos. Por ello, los aeromantes prefieren varitas largas y ligeras, a menudo hechas de madera de Árbol Nube y núcleos de ala de mantícora, que les permiten "dibujar" las corrientes en el cielo con la precisión de un director de orquesta, convirtiendo la brisa más sutil en una guadaña de presión capaz de cortar la piedra.